
El calor puede afectar a nuestra salud y a nuestro rendimiento durante la jornada laboral.
La deshidratación, la fatiga o la pérdida de concentración incrementan el riesgo de accidentes. Estos efectos pueden aparecer tanto en trabajos al aire libre como en espacios interiores.
¿Cómo identificarlo?
Hinchazón en pies/tobillos, calambres, mareo, fatiga, dolor de cabeza o náuseas.
¿Qué hacer?
¿Cómo identificarlo?
Piel muy caliente/seca, confusión, pérdida de conciencia o temperatura elevada.
¿Qué hacer?
El calor puede afectar a cualquier persona trabajadora, independientemente de su puesto.
Las altas temperaturas, una hidratación insuficiente o la exposición prolongada al sol pueden influir tanto en quienes trabajan en exteriores como en quienes desarrollan su actividad en espacios interiores o realizan desplazamientos durante la jornada.
